{"id":2061,"date":"2018-06-11T00:22:20","date_gmt":"2018-06-10T22:22:20","guid":{"rendered":"https:\/\/jania.org\/web\/?p=2061"},"modified":"2018-06-18T21:04:37","modified_gmt":"2018-06-18T19:04:37","slug":"respirar-con-el-corazon-lo-realmente-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jania.org\/web\/respirar-con-el-corazon-lo-realmente-humano\/","title":{"rendered":"Respirar con el Coraz\u00f3n, lo realmente humano"},"content":{"rendered":"<p>Hugo Ardiles nos habla en este art\u00edculo de la importancia de la Respiraci\u00f3n en el Centro Card\u00edaco.<\/p>\n<p><em>Cuando nos angustiamos, puede llegar a paralizarse el <strong>diafragma<\/strong> (m\u00fasculo inspiratorio por excelencia) y se reduce notablemente la respiraci\u00f3n al punto de sentirnos ahogados, y comenzamos a suspirar, usando los m\u00fasculos accesorios para inspirar (los esterno-cleido-mastoideos). La angustia y la histeria se manifiestan a nivel corporal crispando esos m\u00fasculos largos del cuello.<\/em><\/p>\n<p><em>Todo esto es com\u00fan a humanos y animales. Lo t\u00edpicamente humano es lo que ocurre en el Centro Card\u00edaco (la zona del t\u00f3rax), donde <strong>la inspiraci\u00f3n se transforma en aspiraci\u00f3n<\/strong>: <strong>la relaci\u00f3n que cada persona establece con sus ideales y con las dem\u00e1s personas.<\/strong> Con el Centro Card\u00edaco tienen que ver los afectos que sentimos por los dem\u00e1s, los deseos de ser mejores, los anhelos de elevarnos, de aspirar a ser humanos de verdad&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Todas las religiones y escuelas espirituales proponen que para ser humanos de verdad, \u201cverdaderos hijos de Dios\u00bb, desarrollemos un amor no ego\u00edsta hacia nuestros semejantes. <\/em><\/p>\n<p><em>En el empe\u00f1o de evolucionar y crecer, de <strong>relacionarnos con los dem\u00e1s desde el coraz\u00f3n,<\/strong> a veces adquirimos <strong>rigideces<\/strong>: y en las relaciones con los dem\u00e1s construimos<\/em> mecanismos de defensa.<\/p>\n<p><em>En el Centro Card\u00edaco producimos nuestras primeras \u201c<strong>corazas<\/strong>\u201d para proteger al coraz\u00f3n de las dificultades de la vida. De hecho, endurecemos el pecho para enfrentar los sinsabores de la vida e intentamos ser fuertes para las duras pruebas cotidianas. Sobre todo, no respiramos demasiado para no sentir el dolor que nos proporcionan las frustraciones de la vida afectiva. Y fabricamos corazas que nos protejan y nos a\u00edslen de los dem\u00e1s. \u201cSus maldades no me afectar\u00e1n tanto; hasta puedo sentir que no necesito de ellos\u201d.<\/em><\/p>\n<p><strong><em>Senderos del coraz\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>\u00bfPuedo luchar impunemente por ser mejor? \u00bfPuede luchar sin acorazarme? \u00bfPuedo exponerme al sufrimiento y salir airoso del trance? \u00bfPuedo vivir sin corazas que me defiendan del afuera? Peor a\u00fan: \u00bfpuedo sacarme la coraza que ya tengo sin que me venga un infarto?<\/em><\/p>\n<p><em>Hay un s\u00f3lo camino para ello y todas las t\u00e9cnicas existentes recurren al mismo, aunque le den diferentes nombres. Ese camino tiene tres senderos, a recorrer simult\u00e1neamente:<\/em><\/p>\n<p><em>1. <strong>Conciencia de que soy un instrumento, un medio a trav\u00e9s del cual se expresa la energ\u00eda.<\/strong> No triunfa el que m\u00e1s empuja con su pecho y su voluntad, conteniendo la respiraci\u00f3n&#8230; sino quien comprende las leyes de la vida y de la tarea que est\u00e1 haciendo. Y aunque no las comprenda, que sepa entregarse a la corriente que lo llevar\u00e1 hasta la meta, dejando circular la energ\u00eda con libertad en su cuerpo. Cada uno tiene su meta, para la cual est\u00e1 signado por su facilidad o misi\u00f3n. Algunos llaman a esto entrega o fe.<\/em><\/p>\n<p><em>2. <\/em><strong><em>Desapego de los frutos de la acci\u00f3n, trabajando y viviendo la r<\/em>elaci\u00f3n con los dem\u00e1s por la acci\u00f3n misma y por los otros, sin la ambici\u00f3n de los resultados o la gloria del \u00e9xito<\/strong>, pero con la confianza que si uno est\u00e1 en el camino y sabe reconocer la corriente, el final ser\u00e1 el adecuado. Por car\u00e1cter transitivo, uno tambi\u00e9n disfrutar\u00e1 del resultado. Esto suele llamarse generosidad, magnanimidad o esperanza.<\/p>\n<p>3. <strong>Amor hacia m\u00ed mismo, hacia la tarea y hacia los dem\u00e1s<\/strong>. S\u00f3lo amando y am\u00e1ndome puedo no temer a los dem\u00e1s y convertirme en una persona digna de la tarea emprendida Se suele llamar a esto confianza en m\u00ed y en los dem\u00e1s, o caridad.<\/p>\n<p><strong><em>Desacorazarme<\/em><\/strong><br \/>\n<em> Como soy adulto, mi coraza ya no es s\u00f3lo una contractura muscular. Todas las estructuras del t\u00f3rax han sufrido una rigidez: los m\u00fasculos, las aponeurosis, los ligamentos, los cart\u00edlagos costales, la piel, el tejido subcut\u00e1neo.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n<strong> la columna endureci\u00f3 sus discos intervertebrales<\/strong> por falta de movimiento y sus v\u00e9rtebras se deformaron constituyendo una cifosis (espalda encorvada) o una escoliosis (espalda incurvada lateralmente). Los bronquios perdieron su elasticidad; si sufr\u00ed asma est\u00e1n rigidizados o atrofiados por las inflamaciones padecidas o por los medicamentos ingeridos o aspirados. La circulaci\u00f3n pudo llevarme a la hipertensi\u00f3n arterial y el coraz\u00f3n a la insuficiencia coronaria precursora del infarto.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 puedo hacer entonces si tengo alguna de estas rigideces? Debo buscar caminos para aflojarme, para ablandar mi coraza y reaprender a respirar con confianza. El cambio interior que necesito hacer en los tres senderos antes descritos se ir\u00e1 realizando a medida que trabaje directamente sobre mi coraza y sobre mi respiraci\u00f3n, con:<\/em><\/p>\n<p><em>1. Ejercicios que movilicen poco a poco la columna y el t\u00f3rax.<\/em><\/p>\n<p><em>2. Ejercicios respiratorios que me recuerden mi posibilidad de respirar de las tres maneras: abdominal, intercostal e integral.<\/em><\/p>\n<p><em>3. Actividades que ampl\u00eden paulatinamente mi capacidad respiratoria y circulatoria, como correr en forma progresiva (aerobismo). Son recomendados tambi\u00e9n en la recuperaci\u00f3n de las enfermedades card\u00edacas.<\/em><\/p>\n<p><em>4. Relajaci\u00f3n, tanto en el reposo como en el movimiento: abandonar el apuro y la competencia, evitar el estr\u00e9s, aprender a descansar y a disfrutar del tiempo libre.<\/em><\/p>\n<p><em>5. Desarrollar una vida afectiva, conscientemente dirigida hacia el amor y el altruismo sin sacrificios.<\/em><\/p>\n<p><em>El aire en el Centro del Afecto<\/em><br \/>\n<em>El Centro Card\u00edaco es un centro de aspiraciones, anhelos, ideales, esperanza, amor. Pero tambi\u00e9n puede ser de fracaso, desilusi\u00f3n, soledad, pesimismo, odio. Corresponde al t\u00f3rax, el sector del tronco que est\u00e1 por encima del diafragma hasta las clav\u00edculas y los om\u00f3platos por arriba. Comprende la columna dorsal alta (incluyendo la s\u00e9ptima v\u00e9rtebra cervical) hasta la sexta dorsal (v\u00e9rtebra de transici\u00f3n hacia el Centro Medio). Incluye las siete primeras costillas y los m\u00fasculos intercostales correspondientes.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Pertenecen al Centro Card\u00edaco los brazos, las palmas de las manos y los dedos usados como continuidad de la palma<\/strong> (hombros y dedos, con sus movimientos individuales, pertenecen al Centro Lar\u00edngeo). Los \u00f3rganos del Centro Card\u00edaco son la tr\u00e1quea, los bronquios, los pulmones, la pleura y el coraz\u00f3n con los grandes vasos (arteria aorta, venas cavas, arterias y venas pulmonares). La gl\u00e1ndula end\u00f3crina que corresponde a este centro es el timo.<\/em><\/p>\n<p><strong><em>El Centro Cardiaco representa la relaci\u00f3n del hombre con el mundo que lo rodea y los pobladores de ese mundo. Corresponde al plano relacional o afectivo. Afecto es todo lo que la persona siente por los dem\u00e1s. Mi afecto est\u00e1 influido sin duda por la vida emocional, por lo que la gente y las cosas me hacen sentir.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Pero, fundamentalmente, <strong>los afectos est\u00e1n determinados por la educaci\u00f3n, la cultura y los ideales.<\/strong> Cuanto menos evolucionada es una persona, sus afectos estar\u00e1n m\u00e1s dirigidos por sus instintos y emociones; la culturalizaci\u00f3n del ser humano hace que sus afectos est\u00e9n acorazados y dirigidos por los ideales y la \u00e9tica del medio al que pertenece.<\/em><\/p>\n<p><em>En cambio, el crecimiento mental y espiritual hace que los afectos retomen su libertad, colocando los instintos y las emociones al servicio del altruismo y la generosidad en bien de los seres amados, de acuerdo a ideales que llamamos superiores. Estos principios nos gu\u00edan en la afectividad sin rigidizarnos, puesto que el principal ideal es el libre albedr\u00edo.<\/em><\/p>\n<p><em>Los movimientos expresivos relacionados con el afecto tienen que ver con el uso de los brazos y de la palma de las manos, ya sea en la aceptaci\u00f3n o en el rechazo, incluyendo as\u00ed el abrazo y la lucha como extremos opuestos.<\/em><\/p>\n<p><em>El pecho en su expresi\u00f3n puede salir hacia adelante, denotando fuerza, vigor, voluntad, empuje, resistencia, capacidad de ayuda y protecci\u00f3n. Pero cuando se acoraza muestra esfuerzo, rigidez, fanatismo, pedanter\u00eda, imposici\u00f3n y frialdad afectiva.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando el pecho se afloja y se hunde puede expresar calidez, entrega, afectuosidad, contenci\u00f3n, generosidad y amor. Cuando se acoraza hacia adentro muestra en cambio vac\u00edo, apartamiento, falta de voluntad y de energ\u00eda, cobard\u00eda, opresi\u00f3n, sumisi\u00f3n, sometimiento y ego\u00edsmo.<\/em><\/p>\n<p><em>La respiraci\u00f3n es un movimiento instintivo y autom\u00e1tico. Tiene sin embargo la caracter\u00edstica de ser modificada por la voluntad volvi\u00e9ndose consciente. Es por lo tanto una inmejorable puerta de acceso, con la voluntad y la conciencia, a planos inconscientes, tanto de la instintividad y la emocionalidad como los pertenecientes a la mente y a la espiritualidad. Este es el camino usado en las t\u00e9cnicas respiratorias del Yoga y la Me-ditaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>El Dr. Hugo Ardiles es m\u00e9dico fisiatra, home\u00f3pata y psicoterapeuta, maestro de yoga y autor de varios libros, entre otros, La Energ\u00eda en mi Cuerpo. Acaba de publicar La Vida en mis Cuerpos, recopilaci\u00f3n de m\u00e1s de 40 a\u00f1os de experiencia, profundizando la filosof\u00eda y el sistema de Terapia Corporal de Centros de Energ\u00eda, como camino para el desarrollo de la salud y la espiritualidad, comparando el Yoga con la medicina moderna. <\/em><\/p>\n<p>www.escuelahugoardiles.com.ar; www.facebook.com\/escuela.hugoardiles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hugo Ardiles nos habla en este art\u00edculo de la importancia de la Respiraci\u00f3n en el Centro Card\u00edaco. Cuando nos angustiamos, puede llegar a paralizarse el diafragma (m\u00fasculo inspiratorio por excelencia) y se reduce notablemente la respiraci\u00f3n al punto de sentirnos ahogados, y comenzamos a suspirar, usando los m\u00fasculos accesorios para inspirar (los esterno-cleido-mastoideos). La angustia y la histeria se manifiestan a nivel corporal crispando esos m\u00fasculos largos del cuello. Todo esto es com\u00fan a humanos y animales. Lo t\u00edpicamente humano es lo que ocurre en el Centro Card\u00edaco (la zona del t\u00f3rax), donde la inspiraci\u00f3n se transforma en aspiraci\u00f3n: la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,56,54],"tags":[],"class_list":["post-2061","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-hugo-ardiles","category-movimiento-expresivo","category-sistema-de-centros-de-energia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/jania.org\/web\/respirar-con-el-corazon-lo-realmente-humano\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Respirar con el Coraz\u00f3n, lo realmente humano - Jania - Sistema de centros de Energ\u00eda\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hugo Ardiles nos habla en este art\u00edculo de la importancia de la Respiraci\u00f3n en el Centro Card\u00edaco. Cuando nos angustiamos, puede llegar a paralizarse el diafragma (m\u00fasculo inspiratorio por excelencia) y se reduce notablemente la respiraci\u00f3n al punto de sentirnos ahogados, y comenzamos a suspirar, usando los m\u00fasculos accesorios para inspirar (los esterno-cleido-mastoideos). La angustia y la histeria se manifiestan a nivel corporal crispando esos m\u00fasculos largos del cuello. Todo esto es com\u00fan a humanos y animales. Lo t\u00edpicamente humano es lo que ocurre en el Centro Card\u00edaco (la zona del t\u00f3rax), donde la inspiraci\u00f3n se transforma en aspiraci\u00f3n: la [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/jania.org\/web\/respirar-con-el-corazon-lo-realmente-humano\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Jania - Sistema de centros de Energ\u00eda\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-06-10T22:22:20+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2018-06-18T19:04:37+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\">\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Ana de la Fuente\">\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\">\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutos\">\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/jania.org\/web\/#website\",\"url\":\"https:\/\/jania.org\/web\/\",\"name\":\"Jania - Sistema de centros de Energ\\u00eda\",\"description\":\"Sistema de centros de Energ\\u00eda - Din\\u00e1micas corporales\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":\"https:\/\/jania.org\/web\/?s={search_term_string}\",\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/jania.org\/web\/respirar-con-el-corazon-lo-realmente-humano\/#webpage\",\"url\":\"https:\/\/jania.org\/web\/respirar-con-el-corazon-lo-realmente-humano\/\",\"name\":\"Respirar con el Coraz\\u00f3n, lo realmente humano - Jania - Sistema de centros de Energ\\u00eda\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/jania.org\/web\/#website\"},\"datePublished\":\"2018-06-10T22:22:20+00:00\",\"dateModified\":\"2018-06-18T19:04:37+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/jania.org\/web\/#\/schema\/person\/4f46f641a37a7d520e10a2d979416dc6\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/jania.org\/web\/respirar-con-el-corazon-lo-realmente-humano\/\"]}]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/jania.org\/web\/#\/schema\/person\/4f46f641a37a7d520e10a2d979416dc6\",\"name\":\"Ana de la Fuente\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/jania.org\/web\/#personlogo\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/04eafc32999cd8c6fadbc3769e1c5f706c9083d3e9514fd9306901ff489a6a9f?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Ana de la Fuente\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jania.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jania.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jania.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jania.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jania.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2061"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/jania.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2061\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2065,"href":"https:\/\/jania.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2061\/revisions\/2065"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jania.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jania.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jania.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}